En Aire

Contaminación aérea por industrias: Se define como fuentes de contaminación con un alcance de difusión variable. Este tipo de contaminación se compone por olores desagradables producidos por grandes porquerizas (con más de 200 cerdos), ubicadas en el sector transístmico, en los poblados de Agua Buena y Don Bosco. En estos sitios se intensifican malos olores producto de los residuos de la cría de puercos y matanza de animales. Cabe señalar, que estas empresas se encuentran rodeada de áreas residenciales, donde los moradores se quejan de su malestar por los olores desagradables intensos.

Otro tipo de contaminación aérea proviene de las emisiones de polvo producidas por la industria cementera, ubicada en Calzada Larga. Esta industria emana una capa de polvos producto de la caliza triturada, la cual se mantiene en la atmósfera. Al caer junto con las lluvias puede provocar problemas de salud en la población o agravar el problema de la maleza acuática, debido a que la caliza se compone de carbonatos, que es un nutriente para la maleza acuática.

En Agua

Descargas de tanques sépticos: Son sitios próximos a las urbanizaciones; algunos no tienen la capacidad de servir a todas las viviendas, debido a su pequeño volumen. La mayoría de estos se encuentran cercanos a quebradas o corrientes de agua subterránea. Hemos comprobado en terreno que, algunos de estos tanques sépticos presentan problemas de fugas de aguas servidas, además de los malos olores. Los residentes de las urbanizaciones sienten que no pueden manejar este problema ya que la compañía que construyó la barriada en serie, una vez vendidas las casas, no se responsabilizan por ninguna afectación sobre el medio ambiente provocado por los tanques sépticos. Para la zona tenemos detectados 12 tanques sépticos ubicados en Las Cumbres, de los cuales 3 no se encuentran a orillas de ningún cuerpo de agua; Sin embargo, los restantes 9 se dividen así: 3 tanques sépticos de las urbanizaciones Montserrat y San Lorenzo (con 1 y 2 respectivamente), se encuentran cerca de nacimientos de quebradas; 2 tanques sépticos del Residencial Colonias San José están en las márgenes del río Chilibre; y 4 tanques sépticos de las urbanizaciones La Providencia, Santa Teresa, Ciudad Bolívar y Ciudad El Amanecer se encuentran en las márgenes de la quebrada La Cabima.

Uso inapropiado de aguas: Son aquellos sitios donde se lleva a cabo una actividad humana que afectan el cauce y caudal de los ríos y son realizadas por empresas o particulares. Entre los puntos detectados están:

-Toma de agua inapropiada: Ubicada en el nacimiento del río Chilibre en Cerro Peñoncito de Las Cumbres. Aquí el agua es conducida por una tubería de 4 pulgadas. Según los moradores del área cercana, esta toma abastece a una sola casa de una familia de altos ingresos. Según los moradores del área dicha toma ha provocado que este nacimiento se haya secado. Al disminuir el nivel del agua subterránea (nivel freático), el río Chilibre nace más bajo, pero con menos volumen de agua.

-El represamiento de Quebrada Ancha: Se localiza en San Pablo frente a la empresa Cantera El Cerro. En tiempos de verano la empresa represa con tierra la quebrada. Lo grave es que se da en una zona que presenta condiciones propensas a inundaciones y que está rodeada de viviendas. Cabe señalar que esta represa permaneció durante toda la estación seca hasta después de las primeras lluvias. Este fue uno de los primeros sectores que se inundó con la entrada de la estación lluviosa.

-Alteración del cauce: Se localizan en la Quebrada Ñajú, cerca de Calzada Larga. Esta alteración del curso de la quebrada Ñajú incluye la eliminación de la vegetación y la remoción de tierra sobre las márgenes de esta quebrada, quedando esta sin ningún tipo de cobertura vegetal.

-Desagües industriales: son las descargas de aguas servidas de las actividades industriales y mineras. Se localizan en la Transístmica, en los poblados de San Vicente, Agua Buena y Don Bosco. En San Vicente se detectó el desagüe de las aguas tratadas de la industria de papel (IPEL). En Agua Buena se encuentran las lagunas de las aguas utilizadas por la empresa minera Terrasol S.A. Estas lagunas presentan riesgos de desbordarse en períodos de lluvias. Otros sitios que requerirán estudios más específicos, son las descargas sobre el Chilibre de las industrias y agroindustrias de San Vicente, Agua Buena y Don Bosco, ya que según los moradores afectan a los ríos con descargas sólidas líquidas, algunas de las cuales matan los peces y lagartos del río.La empresa Gallos y Puercos S.A. está cerca de la quebrada Roque que fluye al río Cabuya; INAVASA se localiza cerca de la quebrada Pedernal que desemboca al río Chilibre y Agroforestal El Ancla (que no tiene pozo de oxidación) que deposita sus desechos a 100 metros del río Chilibre. Por otro lado, existen desagües en las márgenes de curso medio del río Chagres debido al lavado de la piedra y grava que se extrae en este punto, que impacta directamente al río Chagres causando turbidez.

Sitios críticos de contaminación microbiológica: Estos sitios se identifican a partir del análisis de calidad de agua en los ríos Chilibre, Chilibrillo y Quebrada La Cabima. El análisis de agua en estos sitios arrojó valores de Echerichia Coli que sobrepasan considerablemente el límite máximo permitido.

Impacto por urbanizaciones: Para la construcción de viviendas en serie, se elimina todo tipo de vegetación, se mantiene los suelos desnudos durante la construcción de las urbanizaciones, se aplanan cerros y colinas removiendo grandes volúmenes de tierra, que aumenta la sedimentación de los ríos cercanos. Estas zonas se concentran hacia el corregimiento de Las Cumbres y Chilibre.

Hay  nueve (9) nuevas urbanizaciones, de las cuales, 7 están cartografiada a 1998: Urbanización Brisas de San Pablo que se ubicó en una zona de herbazales; Urbanización Villa Atenas (en Villa Grecia) estaba cubierta de rastrojos e hizo una remoción de tierra para la construcción en una zona propensa a Derrumbes, que afecta a residentes ubicados alrededor de la construcción; Urbanización Montserrat (en la Transístmica) se localiza sobre área de herbazales; la urbanización Altos de la Calzada (ubicada en la vía Cemento Bayano) se estableció sobre un área de rastrojo; la urbanización San Lorenzo (localizada en la vía Cemento Bayano) tiene dos etapas de construcción. La primera etapa se construyó sobre herbazales y la segunda etapa se edificó sobre bosques menores a sesenta años; en la construcción de las Urbanizaciones Santa Teresa y El Amanecer (localizadas sobre los márgenes de la quebrada La Cabima),  se deforestan bosques menores a sesenta años. Estas dos últimas urbanizaciones han eliminado los cerros y se encuentran, en parte, sobre la tubería del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (IDAAN), franja donde el gobierno no permite asentamientos humanos sobre la vía por estar sobre la tubería que abastece de agua a la ciudad de Panamá.

Se observa dos urbanizaciones que se han expandido. Las Cumbres del Este (en Transístmica) se establece sobre una zona de herbazales y Residencial Colonias San José, en Villa Grecia se estableció sobre un rastrojo que se encontraba entre el Río Chilibre y quebrada Sonadora.

Las responsabilidades de estos impactos recaen en las empresas de Bienes y Raíces. Henyk Weitzenfetd (1998) define los impactos por urbanizaciones como la "producción de residuos líquidos y sólidos que contaminan el aire y el suelo. Demanda de servicios que puedan aumentar otros problemas ambientales (accidentes, ruidos, etc.). Alteraciones en el microclima y en la estética". 45

En Suelos y Aguas

-Vertederos de basura: Estos son depósitos ilegales de desechos sólidos a cielo abierto, donde depositan los residentes y los usuarios de la Cuenca, basuras de todo tipo. Proliferan en los más variados sitios, independientemente de su topografía. Hay muchos vertederos en las orillas de las quebradas y ríos. Este es uno de los problemas ambientales, más serios de estos corregimientos. Los hemos clasificado en dos categorías: desechos industriales; comerciales y desechos domésticos.

Vertederos de basura por actividades comerciales e industriales: Son depósitos de desechos sólidos de los comercios e industrias. Estos vertederos se localizan a orillas de la Carretera Transístmica, en el corregimiento de Las Cumbres. Los desperdicios provienen en su mayoría, de fábricas y establecimientos de venta de bloques o productos similares. Hacia Chilibre, tenemos vertederos con residuos de talleres de mecánica que depositan basura sólida. Todos estos puntos se encuentran cercanos a los cuerpos de agua.

Vertederos de basura por actividades domésticas: Son sitios donde se observa un considerable volumen de basura doméstica. Estos desechos son producidos por los residentes de la Cuenca. En las Cumbres, debido a su alta densidad de población, la corregiduría ha prohibido que se queme o entierre la basura, para evitar el brote de alguna epidemia. Por otro lado, no hay un servicio eficiente de recolección de la basura y poca conciencia por parte de la población sobre el tratamiento adecuado de la misma y los peligros para la salud a que esta proliferación de vertederos los expone. Los múltiples vertederos a cielo abierto están localizados sobre la Transístmica, la entrada de La Laguna o El Tecal y La Cabima, en Las Cumbres. En Chilibre este problema se presenta con menos intensidad, pero en zonas mucho más sensibles, dada la ubicación de puntos importantes que colindan con este corregimiento. Los sitios de acumulación de basura se ubica sobre la Transístmica, hacia el sector de Calzada Larga cerca del aeropuerto y en la Vía Madden este último vertedero se destaca por encontrase próximo a la toma de agua de las ciudades de Panamá y Colón. Hemos sido testigos de los esfuerzos del departamento de sanidad ambiental en la limpieza de este vertedero. Sin embargo, como está un poco retirado de los poblados, los carros particulares que hacen negocio con la basura, lo utilizan para deshacerse de los desperdicios, en vez de dirigirse a Cerro Patacón, (Vertedero principal de basura).

Actividad minera no metálica en el curso medio del río Chagres: Esta actividad de extracción de arena y grava afecta al río Chagres y sus márgenes, el cual es de importancia vital para el funcionamiento del Canal y la población. Se presentan daños ambientales sobre esta zona: ausencia de bosques de galería en el área de extracción minera en el río Chagres; pérdida de los suelos próximos al río Chagres, debido a la expansión de superficie sobre el río, producto de esta actividad. Existen otros daños tales como: 46

-Deslizamiento de material rocoso y aluvial depositado por las empresas extractoras en sus riberas y vertientes. Por la actividad extractiva, poco a poco se disminuirá la carga de la corriente del río afectando el proceso erosivo del lecho del río en donde la carga móvil asegura el balance del perfil del equilibrio existente.

El ensanchamiento del río en esta parte,  ha sido producto de la acción combinada de la erosión natural, causada sobre todo cuando el río crece al abrirse las compuertas (de Madden) y de la actividad extractiva que realizan las empresas mineras de esta área.

-Aumento de la sedimentación del río Chagres, ya que cuando se abren las compuertas de la represa Alajuela (Madden), toda el área se inunda, incorporando así el material sedimentario al cuerpo de agua.

-Contaminación del agua, ya que cuando hacen cambios de aceite de las máquinas extractoras y recolectoras lo depositan directamente al agua. Los moradores se quejan, ya que ellos usan agua en un 100 por ciento para toda clase de actividad.

La actividad minera provoca la migración de las especies hacia otros sitios, afectando la pesca artesanal y de subsistencia del área; las excavaciones que realizan las empresas extractores hacen huecos profundos representando un peligro para la navegación. Transformación de la topografía del curso medio del Chagres, contaminación por los vehículos y maquinarias que producen emisiones de partículas sólidas como: hidrocarburos, plomo, óxido de azufre, óxido de hidrógeno.

Erosión de los suelos y producción de sedimentos

La erosión es el desprendimiento y desplazamiento por arrastre del material del suelo, proceso que puede ser natural o acelerado por actividades humanas (NRCS 1993; Alfaro 1998). Los principales agentes erosivos naturales en las subcuencas de estudio son la intensidad de la precipitación y el escurrimiento superficial del agua. Sin embargo, los niveles de erosión son afectados también por la pendiente del terreno, el tipo de suelo y la cobertura vegetal (do Prado Widner y da Veiga 1998).

La erosión natural esculpe formas en el terreno, su tasa y distribución en el tiempo controla la edad de la superficie y muchas de las propiedades internas de los suelos; por lo tanto, es un proceso muy importante en la formación de éstos (NRCS 1993). En contraste, la erosión acelerada por actividades humanas tiene consecuencias negativas. Sus causas principales, son la deforestación, los sitios de construcción, el sobrepastoreo y la agricultura sin medidas de conservación de suelos, que producen un efecto negativo en el balance hidrológico de las cuencas. Primero, se pierden los horizontes superficiales que tienen agregación mejor y velocidad de infiltración menores. Así, los suelos quedan expuestos, cada vez es menor su capacidad de infiltración de agua y el escurrimiento superficial es mayor, (do Prado Widner y da Veiga 1998). También, al reducirse en la estación seca la infiltración de agua en la superficie, se reduce tanto la recarga de flujo hacia las aguas subterráneas como el caudal base de los ríos. Las partículas de los suelos, producto de la erosión, son llevadas aguas abajo hacia el cauce de los ríos y luego transportadas hasta sus depósitos en los lagos, embalses y otros cuerpos de agua (Del Valle 1986). Los efectos más importantes de la producción de sedimentos en la Cuenca del Canal son la reducción de la capacidad de almacenamientos, la alternación de la ecología en las aguas y el aumento de la turbiedad del agua durante el inicio de la estación lluviosa (ARI 1996).

Subcuencas de mayor producción de sedimentos dentro de la Cuenca del Canal

Dentro de la cuenca del Canal, las áreas de mayor producción de sedimentos son:  las subcuencas de los ríos Chagres, Pequení, Boquerón, Cirí Grande, Gatún y Trinidad. Así tenemos que, la producción promedio de sedimentos (Ton/año) estimada para el período de 1987 a 1996, es de: 97,629 en Chagres, 56,838 en Pequení, 48,658 en Boquerón, 35,823 en Cirí Grande, 35,606 en Gatún y 19,434 en Trinidad. Esto es debido a una combinación de factores tales como la topografía y las precipitaciones. Los terrenos en las subcuencas de los ríos Gatún, Boquerón, Pequení y Chagres son serranías empinadas de picos altos y pendientes abruptas y sus pendientes medias van desde 37.2% , en Gatún hasta 55.9% , en Chagres. También se observa que en estas subcuencas se da la precipitación anual mayor de las diez subcuencas estudiadas. Las precipitaciones más altas se observaron en Gatún con 3,062mm. Las demás subcuencas también mostraron promedios altos.(Cuadro 1)

En estas áreas, se da la erosión por deslizamiento de tierras, ya que la escorrentía es rápida debido a las pendientes y a las precipitaciones intensas. El material desprendido es transportado hacia los ríos y su destino final son los lagos. Si a ello, se le suma el avance de la deforestación incipiente de las subcuencas de Pequení, Boquerón y en grado mayor en Gatún y el hecho de que las tierras en la parte baja en éstas dos últimas subcuencas, son usadas principalmente para la ganadería extensiva y cultivos sin medidas de conservación de suelos, podemos decir que la situación de los niveles de erosión pueden ser cada vez más significativos. Sobre todo, porque al seleccionar los terrenos para el pastoreo, no se toma en cuenta su capacidad para sostener la cantidad de animales de cada finca, ni que las pendientes adecuadas deben ser de menos de 45 grados. Todos los sitios de muestreo de suelos bajo la categoría de potreros presentan formaciones de cárcavas. Durante los meses de la estación seca, los animales desprenden el suelo descubierto, dejándolo más propenso a la erosión. La subcuenca de Chagres, a pesar de estar cubierta casi totalmente por bosques, también presenta evidencias de erosión que incliyen cárcavas causadas principalmente por deslizamientos. No debemos olvidar que esta subcuenca posee las pendientes más abruptas de las cuatro mencionadas (Abbott 1910: ARI 1996).

                             Cuadro 1. Características que Influyen en la Erosión de Suelos (ARI 1996)

Subcuenca

    Pendiente Media (%)

              Precipitación Anual (mm)                      

Gatún    37.2     3,203
Boquerón  37.9 3,062
Pequení 47.3 2,990
Chagres 55.9  2,543
Chilibre 26.5 2,217
Chilibrillo 25.0       *
Agua Salud 35.0 2,500
Palenque II   21.0       *
Trinidad    23.5 2,233
Cirí Grande 25.9  2,337

 

Tasas de producción de sedimento para las 6 subcuencas principales (1981-1994)

Se han obtenido y almacenado en  la Comisión del Canal de Panamá, todos los datos de concentración de sedimentos diarios hasta 1994, determinado por medio de ellos, las tasas de producción de sedimentos (en Ton/Km²/año), de las 6 subcuencas principales: río Boquerón (870), río Pequení (664), río Gatún (293), río Chagres (255), río Cirí Grande (115) y río Trinidad (92)

La descarga de sedimentos fue totalisada para cada año registrado y ese total fue dividido entre el área de la Cuenca para obtener las tasas de producción del sedimento (en Ton/Km²/año). La producción de sedimentos es igual a la "tasa de erosión" o la tasa de erosión ponderada de la Cuenca (no a las "tasas de erosión" locales). Según los resultados, las tasas mayores de producción de sedimento se presentan en los ríos Boquerón y Pequení que alimentan el lago Alhajuela en un rango entre 500 y 1,000 Ton/Km²/año, el cual se considera como bajo. Las otras cuatro subcuencas presentan una tasa de producción <500 Ton/Km²/año, está catalogada como muy baja (Zaret 1984). Se observa también que, en todas las subcuencas hay una tendencia a disminuir las tasas de producción de sedimento. Los valores de las tasas de producción de sedimento suspendido dependen de factores como: la cobertura de vegetación, el tipo de suelo, la topografía, la cantidad de lluvia, la construcción de caminos y otros. Por lo tanto, pueden variar mucho de un año a otro (los coeficientes de variación son del orden de 1.0).

Calidad y Cantidad de Agua

La contaminación de las aguas

El estudio de la calidad de las aguas ha sido un tema poco profundizado. Las contadas investigaciones se han concentrado en las tomas de agua de las potabilizadoras de Miraflores y Chilibre en Panamá y Mount Hope en Colón. En el resto del país, la situación es similar por no contarse con una red de estaciones para monitorear los cambios en la calidad de las aguas de ríos y quebradas. En el caso de la Cuenca del Canal poco se sabe de lo que ocurre en la mayoría de los cursos de agua que fluyen a los lagos. El principal antecedente es el estudio de 1975 de la Comisión del Canal, cuyos puntos de muestreo se localizaron mayormente en el lago Gatún.

A grandes rasgos la evaluación hecha por el PMCC en base a indicadores de contaminación orgánica e inorgánica y microbiológica, apuntan a un creciente deterioro de la calidad de las aguas. Sobre todo en el curso medio del Chagres, el sector más afectado por la urbanización e industrialización a lo largo del eje de la carretera Transístmica.

El programa de monitoreo de campo estableció 15 sitios para hacer muestreo mensualmente de las aguas de diferentes ríos. En 9 de estos sitios las aguas fluyen al Gatún y en 3 hacia el Alajuela. Estos sitios, usualmente cercanos a sus desembocaduras, permiten medir los aportes totales de aguas, de sedimentos y contaminantes que sus cuencas aportan a estos lagos. En cuanto a los otros tres puntos, uno se ubicó en el vertedero de Gatún, donde las aguas de este lago vierten al Atlántico; otro en el curso medio del Chagres, cerca al poblado de Santa Rosa, aguas debajo de la presa Madden y de las desembocaduras de varios de los ríos más contaminados, el Limón y el Gatuncillo. El último punto se localizó en Paraíso, lugar de salida de las aguas de la Cuenca del Canal hacia el Pacífico.

Estos 15 sitios estudiados representan subcuencas bajo diferentes tipos de usos del suelo: (1) áreas deforestadas bajo actividades agrícolas y ganaderas, tales como los ríos Cirí Grande y Trinidad; (2) áreas protegidas cubiertas con bosques en más de un 80%, tales como las cabeceras de los ríos Boquerón, Pequení y Chagres; (3) zonas urbanas con alta concentración de población y desarrollo agroindustrial, como en los ríos Chilibre y Chilibrillo. Además, se estableció como cuenca experimental el río Agua Salud, afluente del lago Gatún, por contar con dos microcuencas aledañas similares en sus características física pero muy distintas en el uso de la tierra.

Para precisar el grado de contaminación causada por el hombre los sitios de muestreo se ampliaron en la estación seca (de enero a abril de 1998). Se ha determinado que en la estación seca, al bajar los caudales de los ríos, los contaminantes se diluyen menos, sean de origen doméstico industrial, facilitado la tarea de determinar su impacto y grado de concentración. Este período, también permite apreciar mejor el efecto de las condiciones físicas naturales, como la geología, sobre la calidad de las aguas. Ya que, el mayor volumen de los caudales proviene no de las lluvias, sino de las aguas almacenadas en suelos y mantos acuíferos.

Nutrientes del Agua

Los nutrientes son elementos químicos y compuestos que existen en la naturaleza y que son utilizados por los organismos vivos para mantener sus procesos vitales. En este estudio de la calidad de las aguas, se localizaron la presencia de dos clases de nutrientes: las formas de nitrógeno (nitratos NO3; nitrito y amonia  y los fosfatos.

En la calidad de agua de la cuenca del Canal se han localizado dos clases de nutrientes: El aumento en los nutrientes en el agua, producto de las descargas de las aguas servidas domésticas e industriales y el uso de fertilizantes, promueven el rápido deterioro de su calidad. Este proceso de degradación es conocido como eutroficación, que se manifiesta por el incremento de la vegetación acuática, la coloración verde grisácea del agua, la producción de malos olores y la disminución en las concentraciones de oxígeno disuelto.

En 1975 las concentraciones de nitratos variaban entre 0.010 a 0.114 miligramos por litro (mg/1), presentándose las mayores concentraciones en los ríos Chilibre (0.114 mg/1), Chagres, cerca de Gamboa, (0.070 mg/1) y Gantucillo (0.053 mg/1). Actualmente, se ha detectado que las concentraciones de nitratos son más altas que en 1975. El rango de concentración de  nitratos actualmente varía entre 0.063 y 3.017 mg/1. En los ríos Chilibre y Gatuncillo los incrementos de nitratos son de 20 a 60 veces mayores que en 1975; siendo las principales causas de este aumento la constante y rápida expansión de la población e industrias en ambos ríos y, por tanto, de los volúmenes de aguas servidas.

Actualmente, en cuanto a las formas de nitrógeno – nitratos y amonia – se detectó que los niveles más alto se hayan aguas abajo de las áreas urbanas, agrícolas y ganaderas. Las aguas con mayores niveles de nitrógeno son las de los ríos Gatuncillo, Chilibre y Chilibrillo, Palenque, Salamanca, Baila Monos y Obispo.

Las mayores concentraciones de fosfatos, expresados como fósforo, se presentaron al igual que con los nitratos, y en forma decreciente, en río Chilibre, río Chilibrillo, quebrada Ancha, río Chagres (a la altura del puente de la Transístmica), en el cauce del canal cerca al poblado de Paraíso, río Gatuncillo y río Obispo.

El creciente enriquecimiento de las aguas superficiales con nitrógeno y fósforo acelera la eutroficación, lo que agrava la proliferación de malezas acuáticas. Este problema adquiere proporciones preocupantes en el curso medio del Chagres, aguas arriba de Gamboa y cerca de la toma de agua de la planta potabilizadora de Miraflores, así como en las bocas de los ríos Paja, Baila Monos y Caño Quebrado, en el lago Gatún.

Contaminación orgánica

La materia orgánica se compone principalmente de combinaciones de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, proviniendo de plantas, animales y de las actividades humanas. Debido a la gran variedad de compuestos orgánicos, raramente se analizan los compuestos individuales presentes en el agua; por lo que, normalmente se efectúan análisis de parámetros no específicos como indicadores del contenido de la materia orgánica. Dentro de estos parámetros están el oxígeno disuelto (OD) y la demanda bioquímica de oxígeno.

Un indicador fundamental de la calidad del agua es el nivel de oxígeno disuelto. Todo cuerpo de agua – río, quebrada o lago  posee cierta capacidad para depurarse. No obstante, de sobrepasarse ciertos límites, esta capacidad de recuperación se pierde. Bajo condiciones ideales y a temperaturas normales del agua (que en los trópicos varía entre 25 y 30°C), el oxígeno disuelto debe alcanzar concentraciones máximas que varían entre 8.2 y 7.5 miligramos por litro. Sin embargo, al aumentar el contenido de materia orgánica, baja la presencia de oxígeno. Una concentración menor de 3 miligramos de oxígeno por litro es baja, indicio que las aguas se están contaminando. Para sustentar la vida acuática, las concentraciones deben sobrepasar los 5 mg/l.

Durante 1998, en la estación lluviosa no se ha encontrado  concentraciones de oxígeno disuelto menores a 4.8mg/l, pues el volumen de agua es mayor y se diluyen con más facilidad los contaminantes. Los ríos con menores concentraciones de oxígeno fueron los ubicados en las áreas más afectadas por el desarrollo: Chilibre, Chilibrillo, Palenque y Gatún.

Contrariamente, durante la estación seca cuando bajan los caudales de los ríos, los niveles de contaminantes aumentan, causando un descanso en el oxígeno disuelto. Los casos más críticos, entre los ríos que fluyen al lago Gatún, son: el Tinajones, Los Hules y Caño Quebrado. En la Transístmica, el Chilibre y sus afluentes, tales como quebradas Ñajú, Las Conchas y Lato. Así mismo, el Gatuncillo y el Limón. En todos ellos, la presencia de oxígeno es menor de 5 mg por litro.

En la estación seca, los ríos con más oxígeno son aquellos menos intervenidos por el hombre y cuyas cabeceras están dentro del Parque Nacional Chagres: Boquerón,  Puente, La Cascada, Chagres y Pequení. Su nivel de oxígeno se mantuvo en 1998, arriba de los 7.2 miligramos por litro.

El parámetro denominado Demanda Bioquímica de Oxígeno es el más utilizado para medir la contaminación orgánica. Este representa la cantidad de oxígeno que las bacterias consumen para descomponer la materia orgánica en el agua, durante un período de cinco días y a una temperatura de 20°C. Se considera que un sitio tiene problemas de contaminación, si los valores de esta demanda bioquímica de oxígeno están por encima de 100 miligramos por litro. Este parámetro sólo se midió en el Chilibre, Chilibrillo y La Cabima. No obstante, en el futuro, este parámetro debe monitorearse en un mayor número de ríos y quebradas de la Cuenca, sobre todo en los más afectados por el desarrollo.

En el Río Chilibre y sus afluentes se encontraron en varios  sitios valores mayores a 10 miligramos por litro. Entre ellos, los localizados en la barriada Nuevo Sitio El Carmen y Viento Fronco. El primero es un área muy poblada, y la segunda una zona de actividad ganadera de fincas porcinas. En el Chilibrillo, los niveles más alto de consumo de oxígeno por las bacterias se encontraron en el sector de Las Palmitas, el lugar más poblado de los atravesados por este río. Aquí hay muchos pequeños comercios, talleres de mecánica y gran actividad ganadera. Otro afluente, muy contaminado del Chilibrillo, es quebrada La Cabima.

Contaminación microbiológica

Para caracterizar la contaminación microbiológica de las aguas se utilizan las bacterias coliformes totales y fecales. Dentro de estas últimas, la Escherichia coli sirve como organismo indicador de contaminación fecal y la posible presencia de bacterias patógenas. Según las normas internacionales el agua potable no debe contener coliformes fecales. Para las aguas de uso recreativo, como los lagos Gatún y Alajuela y el río Chagres, la máxima concentración de bacterias debe ser, para coliformes totales 1,000 NMP/100ml y para coliformes fecales de 200 NMP/100ml. Mientras que, para el soporte de la vida silvestre, los coliformes totales no deben sobrepasar los 10,000 NMP/100ml y los fecales 5,000 NMP/100ml.

A grandes rasgos todos los ríos muestreados en la Cuenca sobrepasan los niveles de contaminación establecidos por las normas internacionales de calidad de agua para usos recreativos. Las excepciones son los cursos altos del Chagres y Boquerón, ubicados en áreas del Parque Nacional Chagres. Contrariamente, los ríos cuyas aguas están más contaminadas son: Chilibre, Chilibrillo y Gatún, y cuyos niveles sobrepasan entre cuatro y cinco veces lo permitido por las normas internacionales. Estos ríos cuentan con la mayor concentración de población, ganadería, granjas porcinas y avícolas.

Otros parámetros de calidad de agua.

Otros parámetros para determinar la calidad de las aguas son: el pH (grado de acidez o alcalinidad), la temperatura, su conductividad eléctrica, los sólidos totales disueltos y la alcalinidad. En términos generales, en las aguas de la Cuenca, estos parámetros se encontraron dentro de los valores normales para fuentes superficiales.

El pH varió entre 6.0 y 8.2 unidades. Las temperaturas registradas, entre 24 y 33°C, están dentro de los rangos esperados. La alcalinidad reportó valores entre 43.5 y 118.9 ppm, expresados como CaCO3. La conductividad eléctrica y, por consiguiente, lo sólidos totales disueltos (STD) también reflejaron valores normales. La conductividad eléctrica, que tiene que ver con la presencia de minerales disueltos, presentó valores entre 45 y 285 uS /cm, y tiene un patrón muy relacionado a la distribución de las formaciones del mineral calcita. Los sólidos totales disueltos fueron inferiores a los 500 ppm, que indican una buena calidad con respecto a este parámetro.

Por lo anterior, queda en claro que es vital para Panamá establecer una red de estaciones hidrológicas en la Cuenca del Canal para monitorear cambios en la calidad de las aguas, que provean información oportuna y veraz para la toma de decisiones tendientes a conservar la calidad de este vital recurso. Eventualmente, habrá que instalar este tipo de estaciones en los ríos que suplen de agua a las principales urbes del país.

Para medir el impacto del hombre sobre las aguas y los suelos, se rehabilitaron las tres estaciones construidas por la Comisión del Canal en la cuenca experimental del río Agua Salud, las cuales habían sido utilizadas por esta comisión, para realizar estudios hidrográficos desde 1979 hasta 1983. Este río, ubicado en la parte central de la Cuenca del Canal, fluye al lago Gatún y drena 1,740 hectáreas. Cuenta con dos ramales que forman dos microcuencas vecinas cuyas características físicas son muy similares en cuanto a topografía, geología, suelos, área drenada y pluviosidad, pero difieren en el uso del suelo.

 Una microcuenca tiene sus 127 hectáreas cubiertas de bosques; mientras la otra, de 160 hectáreas, tiene solamente el 56 % de superficie con bosques, el 13% con matorrales y 30% con potreros que son quemados en la estación seca. La diferencia en los resultados de los datos permite establecer claramente la estrecha correlación entre el uso del suelo y el estado de los recursos naturales.

En cuanto al régimen hidrográfico o comportamiento de las aguas en los cursos de estas microcuencas en la estación lluviosa, se ha observado que el flujo de las aguas superficiales es mayor en 62mm. en la microcuenca parcialmente deforestada. Una mayor escorrentía que puede obedecer a la disminución en la permeabilidad de los suelos al cambiar su estructura producto de su compactación por las actividades ganaderas y en la profundidad de las raíces al ser reemplazados los árboles por pastos.

Cabe resaltar que durante las tormentas de la estación lluviosa los volúmenes de agua alcanzan niveles más rápidos y elevados en la microcuenca parcialmente deforestada que en la totalmente cubierta por bosques. Como ejemplo, durante la tormenta del 21 de septiembre de 1997, en la microcuenca parcialmente deforestada, el caudal alcanzó un máximo de 2.14 m³ por segundo, es importante monitorear en el futuro inmediato algunos de estos cursos menores. La mayor parte de la superficie de estos afluentes menores, sin controles hidrométricos, está cubierta de potreros y suelos desnudos, y es de esperarse que estas subcuencas presenten mayor alteración en su régimen hidrológico obstaculizando un mejor aprovechamiento del agua.

Al estudiar los patrones hidrológicos de dos de los ríos principales de la Cuenca del Canal, se observa un comportamiento similar al manifestado por las microcuencas de Agua Salud. Así, el alto Chagres, con 98% de su superficie en bosques, mantiene un régimen hidrológico más uniforme durante el año. Contrario al Trinidad que sólo tiene 18% de su superficie en bosques y cuyo régimen hidrológico más alterado, dispone de mayores volúmenes de agua en el período lluvioso y menor disponibilidad, en la estación seca.

Entre las implicaciones de estos comportamientos en los flujos de agua en los ríos con cuencas alteradas, podrían estar las grandes crecidas, en años muy lluviosos y caudales mínimos extremos, en años secos.

 

Fuentes

Informe Final Proyecto Monitoreo de la Cuenca del Canal.  Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM). USAID. Instituto  de Investigaciones Tropicales Smithsonian (STRI). 1999.

La Cuenca del Canal de Panamá. Actas de los Seminarios- Talleres, editado por Stanley Heckadon Moreno, Panamá 1986.

Evaluación Ecológica de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá. Ancón. Panamá, marzo 1995.

45  Henyk Weitzenfeld, OP. Cit, Pág.17

46  Investigación realizada por estudiantes de Biología de la Universidad de Panamá, Citado por  Góngora, Nilva y Amelia Sanjur, 1997. Impacto de los Grupos Sociales en la Cuenca  Hidrográfica del Canal de Panamá. Caso Chilibre. Panamá, Universidad de Panamá. pp. 213 y 214.

 

 

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